Hablar de John Fogerty es referirnos a toda una leyenda dentro del rock norteamericano. Bruce Springsteen, durante una gala del Salón de la Fama del Rock, se refirió a él como el Hank Williams de una generación; Fogerty, junto a Creedence Clearwater Revival, crearon un estilo que mezcló el country, con el folk, el rock and roll y le dieron forma para lo que se llamó el sonido bayou o el mal llamado rock sureño. Curiosamente el grupo se formó en El Cerrito, California, pero su sonido y letras parecieron surgidos del sur de los Estados Unidos, más específicamente del estado de Luisiana. Su música nos trasportó hacia los pantanos y el fango, pero además sus canciones también trataron acerca de la sociedad estadounidense y sus problemática durante la década de los sesenta y principios de los setenta.
Durante la pasada edición 26 del Festival Vive Latino, en la Ciudad de México, John Fogerty regresó a nuestro país para ofrecer una presentación como parte de su gira Legacy que resultó muy emotiva y no sólo llena de nostalgia, sino de esa energía y alegría que nos hace sentir el rock. Recordemos que el músico se presentó en el Auditorio Nacional en septiembre del 2025, pero ahora en este festival a Fogerty solamente le dieron una hora para su recital.

Sobre sus hombros John Fogerty lleva el peso de una historia musical que abarca desde su breve paso por Creedence Clearwater Revival (con siete álbumes de estudio durante los años de 1968 a 1972) y por supuesto con una carrera como solista que abarca 11 discos de estudio. Alrededor de las 8:30 de la noche las luces se apagaron en el escenario denominado Amazon, colocado en un espacio a un costado del Estadio GNP. Previo al show se proyectó un video en donde el artista nos cuenta la larga batalla legal que tuvo con Fantasy Records para recuperar los derechos de las canciones que escribió durante el período con Creedence Clearwater Revival, de donde no obtenía ningún centavo por su comercialización y además ser demandado por presuntos plagios a canciones que son de autoría. Al ganar el juicio publicó en 2025 el álbum Legacy: The Creedence Clearwater Revival Years (John´s Versions), en donde sus hijos lo acompañaron en las sesiones de grabación y por supuesto están a su lado en sus presentaciones en vivo.
Una vez terminado el video de introducción los músicos entran al escenario y cuando John Fogerty se asoma a la tarima el ambiente se vuelve un polvorín. Los gritos y aplausos de júbilo retumban por todo el lugar. Fogerty saluda e inicia con las primeras notas del clásico Bad Moon Rising, el público la corea, brinca y mueve la cabeza al ritmo de la música. Los recuerdos llegan a las personas que crecieron (crecimos) escuchando los discos o los programas de radio dedicados a Creedence Clearwater Revival. Aún sin recuperarnos de esa entrada, Fogerty no nos deja tomar un respiro y llega Up Around The Bend. Los presentes nos regodeamos con cada una de las melodías que el artista va interpretando.

El público está conformado por gente de varias edades. Viejas generaciones que han heredado a otras más jóvenes el gusto por ese rock melódico que nos llena el alma. Fogerty, ataviado con una camisa azul de cuadros y un paliacate amarrado a su cuello, vuelve a saludar y su rostro denota satisfacción. Los siguientes temas, Green River y Born On The Bayou (con imágenes del pantano), no dejan que los espectadores encuentren un momento de tranquilidad.
La ovación de la gente alimenta al artista, a quien se le da una guitarra Rickenbacker roja, se acerca al micrófono y cuenta que la próxima canción la compuso durante su presentación en el festival de Woodstock en 1969 cuando, junto con su hermano Tom, el bajista Stu Cook y el baterista Doug Clifford estuvieron es ese icónico evento, asimismo levanta la guitarra y dice que en esa misma, que ahora sostiene en sus manos, escribió Who´ll Stop The Rain y las imágenes de Woodstock se observan en la pantalla. En muchos las lágrimas ruedan por nuestro rostro, la nostalgia y la felicidad se unen para hacernos dar gracias a la vida por ese momento.

Después de esa canción, Fogerty raspa las cuerdas de su guitarra para deleitarnos con Lookin´Out My Back Door y después darnos por fin un respiro con Long as I Can See The Light. El tiempo avanza, el octogenario músico recorre de un lado a otro el escenario, se entrega en cada tema y lo sigue demostrando con Keep On Chooglin’, la bella Have You Ever Seen The Rain? y el cover a Lead Belly, Cotton Fields. Con Down On The Corner aprovecha para hacer un merecido homenaje a los pioneros del rock and roll, al mostrar en las pantallas los sellos de los estudios Sun Records e imágenes de músicos callejeros y otros que llegaron a ser famosos. Ahora Fogerty se toma un momento para tocar un corte de su carrera en solitario, The Old Man Down The Road de su LP Centerfield (1985), que mantiene ese viejo estilo de Creedence y que ocasionó que fuera demandado por el dueño de Fantasy Records, Saul Zaentz, por presunto plagio.
Fortunate Son aparece en el repertorio, las imágenes de conflictos sociales en los Estados Unidos de los sesentas son mostradas en la pantalla. La algarabía se vuelve a apoderar del público. Fogerty presenta a los músicos que lo acompañan: el baterista Kenny Aronoff, el bajista James Lomenzo, el baterista Bob Malone y por supuestos sus hijos, Shane y Tyler Fogerty en las guitarras, con lo cual lo vuelve en un cálido recital familiar. Travelin’ Band y la primera canción que compuso, Proud Mary, dan cierre a una noche inolvidable, un momento que quedó ahora en nuestros recuerdos. El concierto de un artista que ha dejado un legado para varias generaciones. Todo un viaje por el éter de nuestra alma que nos ha dejado con una sonrisa en el rostro.














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