Inicia abril, se acerca el décimo octavo aniversario de la partida de mi papá de este mundo. Mes para celebrar su vida y obra. Y para comenzar ese recuento de grandes enseñanzas y gratos recuerdos, les platicaré sobre un sencillo de vinilo que teníamos en la casa y era de sus favoritos: Yellow River de Christie. Posiblemente, para la mayoría el tema de hoy sea poco menos que desconocido, mientras que para algunos otros se trate de la primera vez que lo escuchan en años o en la programación de Radio Universal. En cualquier caso, permítanme en honor de Don Manuel rescatar de las catacumbas a este gran Yellow River con el que los británicos Christie saltaron a la (efímera) fama en la primavera de 1970, precisamente la misma en la que The Beatles se separaron.
En mi casa, como les comenté, era un tema bastante conocido, era de ley en algún momento de las cenas de navidad o en veces que Don Manuel nos despertaba los domingos cuando le daba por escuchar en la vieja consola Telefunken las canciones que le apasionaban y que me heredó. Esta era de sus melodías favoritas y de bastante gente más, después de escucharlo, se la pasaba cantando toda la tarde el estribillo de la canción. Ahora ya forma parte de mi colección personal con gran valor sentimental, el disco debe de tener unos 55 años de menos. Recuerdo que uno de los últimos regalos que le hice a mi padre en cuanto crecí lo suficiente como para reunir algo de dinero, fue un CD con esta canción. Debo decir que era un recopilatorio barato, de esos que se montaban con temas casi descatalogados. Pero considerando que crecimos con esas canciones de un gran valor para él.
Hablar de este tipo de CDs recopilatorios, por lo menos en el que adquirí se encontraba este en su versión original, lo cual no era poca cosa; ya que entonces, a inicios de los noventa, había que tener cuidado con los recopilatorios, especialmente con los baratos, pues comenzaban a proliferar los re-grabados o covers de canciones para evitar pagar derechos. Algunas veces los mismos grupos volvían a grabar sus viejos éxitos, pero con mucha menos gracia y la chispa original de las versiones originales. Y claro, ese detalle a menudo aparecía es esos CDs con letra muy pequeña, si es que aparecía.
Yellow River es por otra parte, un magnífico tema pop sin grandes pretensiones musicales, lo que lo hace particularmente delicioso. No obstante, hay que pensar que estamos en 1970, por entonces, incluso las canciones más aparentemente intrascendentes podían llevar mensaje en bastantes ocasiones. Nuestra canción de hoy, publicada meses después de la Conferencia de París, aquella por la que los norteamericanos iniciaban su paulatina marcha del Vietnam, trataba precisamente de un soldado que volvía a casa tras la guerra. ¿Casualidad? Quién lo sabe…
La canción fue escrita por el líder de la banda Jeff Christie que se la ofreció a The Tremeloes, quienes la grabaron con la intención de lanzarla como un sencillo a principios de 1970. Sin embargo, The Tremeloes de un modo extraño a último momento pensaron que la canción estaba demasiada influenciada hacia el pop y fuera de la línea que estaban siguiendo y decidieron detener el lanzamiento para seguir con otra de sus propias composiciones, By the Way, que fue sólo un éxito menor en el Top 40. Posteriormente, Yellow River si fue lanzada por ellos como una canción de relleno en uno de sus álbumes sin promocionarla y si la escuchas te podrás cuenta que la pista musical es exactamente la misma de las dos versiones Chrstie/Tremeloes.
Al respecto Jeff Christie cuenta: “…sentí que tenía una buena selección de canciones lo suficientemente buenas como para presentárselas a varios artistas. Muchos me animaron, pero fueron The Tremeloes quienes eligieron Yellow River; les encantó y quisieron llevarse una copia a Londres. Yo había escrito otra canción para ellos llamada Tomorrow Night. Era muy del estilo de sus éxitos y pensé que les gustaría. Sin embargo, dijeron que ese era precisamente el tipo de canción con la que querían distanciarse, a pesar de todos sus éxitos, y que buscaban algo totalmente diferente.
Fue por eso que se llevaron Yellow River a Londres, la grabaron y luego la dejaron guardada durante meses, lo cual fue muy frustrante para mí. Me quedé destrozado cuando, después de tanto hablar de publicarla, la archivaron a favor de una de sus propias canciones. Su encargado de relaciones públicas, Brian Longley, me llamó y me dijo que creía que la canción era un éxito, que había escuchado mi demo original y que pensaba que yo debería grabarla.
Nunca prometió nada, pero creía en la canción y en mi capacidad para hacerle justicia. Fui a Londres ese noviembre para reunirme con Brian y congeniamos enseguida. Me dijo que CBS estaba interesada en lanzarla conmigo cantando sobre la base instrumental de The Tremeloes y que, si tenía éxito, podríamos formar una banda para salir de gira. Una sugerencia, si el disco salía adelante, era colaborar con Mike Blakely, hermano de Alan Blakely (de The Tremeloes), que es batería, y con Vic Elmes, guitarrista. No me gustó la idea, ya que estaba acostumbrado a trabajar con músicos de mi confianza y, además, me oponía a que se utilizara la grabación de otra persona de mi canción, siendo mi única contribución la de vocalista principal.”

Con todo lo anterior y regañadientes Jeff Christie aceptó usar la pista instrumental de The Tremeloes y fue así que el productor Mike Smith quitó las voces de The Tremeloes de la grabación y agregó las de Jeff Christie. El sencillo fue lanzado el 23 de abril de 1970 y se convirtió en un éxito internacional, alcanzando el número uno en la lista de singles del Reino Unido durante una semana en junio de 1970. En los Estados Unidos, alcanzó el número 23 en la lista de sencillos de Billboard Hot 100. La canción ha dado lugar a decenas de versiones en todo el mundo, entre las que destacan las de Elton John, REM, Lobo, Joe Dassin y Cliff Richard. También se ha utilizado en numerosas películas internacionales, la más reciente Roma, de Alfonso Cuarón, que ganó premios BAFTA y Oscar en 2019. Ha resistido el paso del tiempo y, a día de hoy, se considera un clásico de los años setenta en la industria musical.
En ese año 1970, había una influencia a country-rock en lo más alto de las listas. The Stones lo hicieron con Honky Tonk y The Beatles incluso contribuyeron con Get Back. Líricamente, Yellow River sigue el mismo patrón. El cantante ha estado en guerra, pero ahora está haciendo las maletas y partiendo. Ha bajado su arma porque la guerra está ganada y lo celebra levantando su copa para brindar pues ha llegado el momento de volver al lugar que ama, Río Amarillo, mientras un ritmo insistente y resonante nos lleva y nos atrapa. Yellow River está en su mente y sus ojos pues hay una chica esperándolo, porque, bueno, tiene que haber una chica esperando en una canción como esta. Decía Benjamin Franklin que “Jamás hubo una guerra buena o una paz mala” pero también es cierto que sólo hay algo peor que ganar una guerra y es perderla cuando eres atacado y no luchas por defenderte
Yellow River puede parecer algo melancólica al leer la letra, pero también pegadiza. No puedo evitar el golpeteo con los pies mientras escribo y recordar a mi papá. Me gusta especialmente el anhelo en el puente de la canción: “No tengo tiempo para explicaciones, No tengo tiempo que perder, Mañana por la noche me encontrarás durmiendo bajo la luna” refleja la urgencia y el deseo inmediato de regresar a lo que se ama, subrayando la idea de que la vida es efímera y que los momentos de felicidad deben ser atesorados. Yellow River evoca la sensación de alivio y anticipación de un soldado que deja atrás los horrores de la guerra y el combate y para volver a un lugar amado y pacífico, simbolizado por el Yellow River. El Río Amarillo, más allá de ser un lugar físico, representa un refugio mental y emocional, un sitio donde el protagonista encuentra serenidad y pertenencia. La repetición del nombre del río en el estribillo subraya su importancia como símbolo de hogar y tranquilidad.
Es por lo anterior que la ubicación real de Yellow River en esta canción no está especificada, aunque el autor, Jeff Christie, afirma que se inspiró en la idea de que un soldado se vaya a casa al final de la Guerra Civil Americana, a medida que la canción fue lanzada durante la Guerra de Vietnam, se interpretó que se trata de un soldado que abandona el Ejército de los Estados Unidos. Durante este conflicto al final de su período de reclutamiento. Por lo demás, fue todo un éxito. No sólo fue un hit en Inglaterra y en México y en buena parte de Europa. Incluso llegó a colarse muy dignamente en Estados Unidos, quedándose a las puertas del Top 20 del Billboard.
El siguiente sencillo de Christie, San Bernadino, con tintes country, se abrió paso hasta el puesto 100, evitando que la banda (al menos técnicamente) fuera etiquetada como una maravilla de un solo éxito. El álbum se extiende sobre las inflexiones pop que la banda encontró en el sonido de raíces de Creedence Clearwater Revival, y aunque no lograron más sencillos en las listas, tampoco se conformaron con Yellow River. Con un golpe de suerte, o una mejor promoción por parte de su sello estadounidense, la banda fácilmente podría haber sido recordada por algo más que este sencillo, pero por razones ajenas a ellos no fueron promovidos.
Jeff Christie intentó salvar a la banda en 1974 con Alabama y I´m Alive, pero las canciones pasaron inadvertidas y nuevamente hubo que reformar a los integrantes de Christie; pero ya nunca lograron éxito similar al obtenido con su Yellow River e incluso realizaron música para el cine pero poco a poco se fueron esfumando y finalmente en 1976 se desintegraron definitivamente. En retrospectiva y recuento Jeff Christie afirmó hace poco: “…Si Yellow River no hubiera sido un éxito mundial tan rotundo, yo no habría podido viajar por el mundo, ganar un buen sueldo por el trabajo que me apasiona, conocer y colaborar con artistas y escritores que me influyeron enormemente y de los que también era fan. Sin entrar en detalles, cambió mi vida por completo, me brindó oportunidades que antes no tenía y nunca lo olvidaré. Ese éxito me permitió seguir creando la música que amo y me proporcionó cierta estabilidad económica hasta el día de hoy”.
Pudo haber sido una banda de one hit wonder, pero para mí Yellow River siempre será el recuerdo de mi papá manipulando la vieja consola Telefunken y esperar a que el día que tocara ese sencillo de 45 RPM, lo escucharíamos cantando el estribillo por toda la casa durante ese día, así era Don Manuel Muñoz…













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