Queridos lectores, con esta entrega estoy llegando a la publicación en el portal de ECB de 100 columnas semanales consecutivas escritas por un servidor. Agradezco para comenzar a Tere Chacón, Arturo Espinosa y Marco Antonio Brito su confianza y apoyo para haber hecho esto posible. Para enmarcar esta publicación numero 100 tendré el gusto de reseñar una gran canción de la leyenda viviente, Sir Paul McCartney, que es nada menos que Wanderlust o Vabagundo como se le tituló en México. La traducción correcta del título sería “Ansías de viajar“. Para inspirarme el día de ayer escuchaba el soundtrack de la criticada película Give My Regards to Broad Street y no acaba de asombrarme la capacidad vocal de Mcartney.
La canción fue incluida en versiones alternas para los albums Tug of War de 1982 y el mencionado soundtrack de la fallida película de 1984 y tal vez a primera instancia refleja un profundo sentido de anhelo y deseo de escapar hacia la libertad. La letra utiliza la metáfora de un viaje marítimo para explorar temas de liberación y autodescubrimiento. McCartney personifica al capitán del barco, quien decide que ciertas situaciones “no son adecuadas para mí”, sugiriendo una búsqueda de cambio y nuevas experiencias lejos de las restricciones actuales.
El estribillo, “apaga la luz wanderlust, ayúdanos a ser libres”, actúa como un llamado a la aventura y a la liberación del espíritu. McCartney expresa un deseo de romper con lo convencional y explorar lo desconocido, lo que se refleja en su uso repetido del termino wanderlust que denota un fuerte deseo de viajar y explorar el mundo. Esta canción puede verse como una reflexión sobre la necesidad de escapar de las presiones o situaciones insatisfactorias, buscando un renacimiento personal a través de un viaje.
Paul McCartney tiene el mérito y capacidad de poder usar una experiencia personal como punto de partida para una canción que evoca algo especial en sus oyentes. Lo ha hecho numerosas veces a lo largo de su carrera, y el público suele ignorar la inspiración de la letra, a menos que lea una entrevista o un artículo como este al respecto.
Tal es el caso de Wanderlust, los oyentes podrían haber escuchado la canción y pensar que Paul hablaba de su propia necesidad de desconectarse. Técnicamente así era, pero solo después de que un incidente muy específico pusiera de relieve esa necesidad. McCartney, que nunca rehuía grabar en lugares inusuales, se dirigió junto con los miembros de su banda Wings hacia a las Islas Vírgenes en 1977 para grabar algunas canciones en un yate, nada menos. Para ello, equipó una habitación en el yate con equipo de grabación, lo que, al parecer, no le gustó mucho al capitán del navío.
También existía la preocupación por el posible consumo de marihuana por parte de Paul y su banda, lo que aumentó aún más la tensión. Si a esto le sumamos las típicas travesuras de los músicos en un lugar exótico con mucho tiempo libre entre sesiones, era bastante previsible que se produjera algún tipo de enfrentamiento entre la banda y la figura de autoridad que intentaba proteger su barco. En un momento dado, el capitán confrontó a McCartney y el ex Beatle no se rindió. Decidió desconectarse por una noche pasándose hacia un barco cercano conocido como, ya habrán adivinado, el Wanderlust .
“Solo nos quedamos una noche, pero después de las molestias que nos dio el otro tipo, subirnos a este barco fue como una sensación de libertad, ¿sabes? Así que, para mí, la canción simplemente continúa con la idea…”, explicó McCartney en una entrevista de 1982. “… simplemente nos llevó mar adentro y nos alejó de todos estos dolores de cabeza, y nos liberó de las ganas de viajar”.
Puede que McCartney se inspirara para escribir la canción en 1977, pero no la publicó hasta 1982, dándole un arreglo apropiadamente onírico con un conjunto de metales. Sabemos que se inspiró en los detalles de ese incidente, y se pueden percibir sutiles referencias a esa época en la letra (especialmente en el verso con guiño: “El capitán dice que habrá un fracaso”). Pero Wanderlust deja atrás todo ese bagaje y habla de algo inherente al espíritu humano: la necesidad de encontrar la libertad personal cuando sientes que algo te acorrala. “…Apaga la luz, Wanderlust” , canta McCartney. “…Llévanos al mar” . Es una súplica de liberación.
Posteriormente continúa con un “Sácanos de la oscuridad, afuera, donde podamos ver” . Las palabras que usa son sencillas y directas, para que puedan abrirse paso hacia cualquier poder superior al que se esté dirigiendo. Una vez más, el capitán representa algo inquebrantable y obstinado, contra lo cual no hay otra medida sensata que rebelarse: “El capitán está decidido a dejar su huella / Esto no será posible” .

En un giro inesperado, McCartney añade una especie de segundo episodio a la canción. El narrador empieza a preguntarse cómo terminó en esta situación agobiante. Pero también se da cuenta de que tiene la fuerza de voluntad para rectificar la situación: “¿Qué mejor momento para encontrar un nuevo día? / Oh, de vagar muy lejos” . Más tarde, combina estas dos partes como contra melodías con resultados conmovedores. En los momentos finales de la canción, el narrador se da cuenta de que el camino marítimo que no tomó es el indicado para él: “Dejando una línea / Quizás esta vez / Esta pasión por viajar sea para mí” . Con Wanderlust, Paul convirtió ese viaje real, un tanto polémico, en un viaje de ensueño.
Además, la canción toca la introspección y el arrepentimiento, como se ve en las líneas “Oh, ¿Qué hice mal, mi amor? ¿De qué pequeño delito me declararon culpable?”. Estas preguntas retóricas sugieren una reflexión sobre errores pasados o decisiones que el narrador lamenta, añadiendo una capa de profundidad emocional a la canción. McCartney no solo busca la libertad física sino también la liberación emocional y espiritual, haciendo de Wanderlust una obra rica en metáforas y significados.
McCartney grabó un demo de Wanderlust en el Rude Studio en Escocia en agosto de 1980 y la versión final se inició en diciembre de 1980, posiblemente en Genetic Studios en Streatley, Inglaterra. McCartney inicialmente quería que George Harrison grabara un solo de guitarra en Wanderlust. Para lo anterior, en 1981 visitó la mansión Friar Park de Harrison junto con Linda McCartney, Denny Laine, George Martin y Geoff Emerick.
Sin embargo, a su llegada, Harrison le pidió a McCartney que grabara los coros para el tributo a John Lennon, la muy famosa All Those Years Ago. El cambio de planes dio como resultado que Harrison nunca trabajara en Wanderlust. Paul posteriormente declararía en una entrevista para su magazine Club Sandwich de 1982: “Harrison nos dijo: ‘Primero tengo esta canción en la que me gustaría que cantaras armonías’. Hicimos nuestra parte pero luego, entre una cosa u otra, George nunca pudo hacer la sobregrabación de guitarra en ‘Wanderlust‘”.
Debido a lo anterior, Paul y George Martin decidieron añadir en el lugar del solo de guitarra una sección con metales en el AIR Studios en Londres en julio de 1981. Aquí hay que resaltar que Paul decidió que Wanderlust y todo el álbum Tug of War fuera producido por George Martin, colaborador, productor y amigo de Paul desde hace mucho tiempo. El mismo Paul en una entrevista lo definió como “…trabajar nuevamente con George Martin era para mí como regresar a usar un zapato usado muy cómodo que te vuelves a poner” Esto dio como resultado una producción más elaborada del tema y que al final sería la primera versión que conocemos en Tug of War. George Martin tenía una opinión muy favorable de la vocalización de Paul al grado de considerarla su mejor interpretación vocal, incluso teniendo en cuenta sus temas con The Beatles. El tema nunca ha sido interpretado en vivo .
La producción de la canción con los metales tiene un aire cinematográfico gracias al Philip Jones Brass Ensemble, al respecto Paul añadió: “Disfruté mucho haciendo esa canción, y el conjunto de metales estuvo genial; lo hicimos en Inglaterra. Fueron fabulosos, el Philip Jones Brass Ensemble. Creo que, al volver a escuchar el disco hace poco, no usé lo suficiente al conjunto de metales. Podrían haber hecho más; podrían haber participado más en la canción, en lugar de la única parte del solo”.
En la versión para la película y álbum de Give My Regards to Broad Street, Paul se hizo acompañar por Ringo Starr entre otros músicos. La versión completa de 4:07 minutos de duración apareció en la versión en CD de la banda sonora, mientras que en la versión en LP se lanzó una versión más corta de 2:48 minutos y con un gran acierto de Martin y McCartney, decidieron ensamblarla en un medley junto a Yesterday y Here, there and everywhere. En definitiva, una gran canción que salvó tal vez el fracaso que para muchos implicó a Give My Regards to Broad Street. En definitiva Wanderlust es una buena composición que tal vez ha pasado desapercibida para los fans de Paul y que les aseguro que al terminar de leer esta columna y se permitan escucharla con unos audífonos van a terminar de darse cuenta de su grandeza, háganlo, les aseguro que no se arrepentirán.













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