Después de más de seis décadas, The Rolling Stones siguen sorprendiéndonos. Formados en Londres en los años sesenta, el grupo ha editado alrededor de 32 álbumes de estudio a lo largo de su carrera. Entre ellos destacan títulos como Aftermath (1966), Let It Bleed (1969), Sticky Fingers (1971), Some Girls (1978), Tattoo You (1981) y A Bigger Bang (2005), entre muchos otros.
La mayor parte de su producción discográfica se concentra en las décadas de los sesenta y setenta. A partir de los ochenta la cantidad de álbumes disminuyó notablemente, y aún más en los noventa y en este siglo. Muchas de sus obras alcanzaron los primeros puestos de las listas de popularidad en ambos lados del Atlántico y dejaron numerosos clásicos del género. Hackney Diamonds marcó un regreso triunfal: volvió a colocarlos en la cima de los charts y los llevó de gira por Estados Unidos en 2024
Según Keith Richards, la grabación de Hackney Diamonds fue tan intensa que él y el productor Andrew Watt consideraron publicarlo como un álbum doble. Finalmente decidieron “darle un par de años de descanso”. Varias canciones quedaron fuera, pero no olvidadas: fueron revisadas y regrabadas para dar vida a Foreign Tongues, su más reciente producción discográfica.
Una vez seleccionado el material, la banda planeó cuidadosamente la campaña de lanzamiento. En abril sacaron un sencillo en vinilo de 12 pulgadas titulado Rough and Twisted, bajo el seudónimo humorístico de The Cockroaches (“Las Cucarachas”). Crearon incluso un sitio web (thecockroaches.com) y pusieron a la venta una camiseta con el irónico eslogan: “Who The Fuck Are The Cockroaches?”.
Por si fuera poco, Ronnie Wood reveló en varias entrevistas que había vencido un cáncer de pulmón. “Oh, genial. Recibí la noticia hace un par de meses de mi oncólogo. Me dijo: ‘Ronnie, no quiero volver a verte nunca más. Estás libre de enfermedad… dame un abrazo’”, contó el guitarrista.
Con todo esto a sus espaldas, entraron al estudio. Mick Jagger explicó así su enfoque para el nuevo disco: “Solíamos pasarnos horas en el estudio, toda la noche, intentando componer canciones que no estaban escritas. Así que dijimos: ‘Vamos a usar un enfoque radical’, para que nadie tenga muchas oportunidades de criticar una canción y decir: ‘Esto no me gusta. Puede que no sea de mi agrado’”.
La portada del álbum, creada por el artista estadounidense Nathaniel Mary Quinn, ha generado opiniones divididas. Se trata de un retrato compuesto por fragmentos de los rostros de los tres miembros de la banda, realizado en técnica de pastel. En un artículo para Creative Review, Simon Harper describe el trabajo como “retratos fracturados y oníricos que construyen la identidad a partir de recuerdos, emociones y experiencias superpuestas en lugar de la semejanza convencional”. Quizá esa misma idea resuma el espíritu de Foreign Tongues: un regreso a las raíces sin renunciar a su evolución creativa.
El álbum abre con Rough and Twisted el cual es un blues- rock que nos lleva a esa obsesión fundacional del grupo por gigantes como Muddy Waters, donde el riff inicial de Richards nos marca la pauta de la canción y se nutre con la armónica de Mick Jagger que ruge con una furia desatada que conecta de inmediato con la esencia indomable de los Stones. Por su parte In The Stars se trata de un corte de pop rock en el cual hablan sobre la fortuna de estar vivo y protestar contra el paso del tiempo.
La variedad de estilos que imprime el grupo en el álbum se nota cuando escuchamos Jealous Lover, un corte de soul-funk que se elabora sobre una caja de ritmos que recupera el icónico falsete de Jagger y la atmósfera contagiosa de finales de los setenta de obras como Black and Blue (1976), Some Girls o incluso Emotional Rescue (1980). Pero la diversión dura poco antes de transformarse en cinismo puro; en Mr. Charm, bajo un formato de rock dinámico con un fraseo cercano al rap, la banda dispara contra la codicia corporativa y las élites tecnológicas, lanzando un dardo directo al “magnate loco Mr. Musk«.
Por su parte en Divine Intervention, donde la guitarra invitada de Robert Smith (The Cure) tiñe el sonido de un post-punk oscuro y gótico que se resuelve en guitarras afiladas. Los Stones nos cambian de ritmo en Ringing Hollow, una balada acústica de country-blues desgarradora que Jagger define como su «carta de amor a Estados Unidos», utilizando la metáfora de la Estatua de la Libertad; por su parte Richards afirma: “Había tantas cosas que admirábamos de Estados Unidos, y luego, claro, de cerca se ven algunas grietas en la campana”.
Cada corte está perfectamente seleccionado. Never Wanna Lose You es un respiro de pop-rock con un diálogo entrelazado entre las guitarras de Keith Richards y Ronnie Wood. Hit Me in the Head, es un garage rock acelerado que recupera una pista de batería grabada por Charlie Watts en 2021; la banda hace un cover a la canción de Amy Winehouse, You Know I’m No Good, convirtiéndola en un blues impregnado de respeto. Por su parte la aportación vocal de Keith Richards llega con Some of Us, una balada folk íntima donde su voz, erosionada por las mil batallas, susurra verdades desnudas sobre la fragilidad humana.
Paul McCartney los acompaña en la canción Covered in You, una pieza de rock político donde aporta una línea de bajo distorsionada y ruidosa que empuja a Jagger a cargar contra los autócratas de la era moderna. Keith Richards comentó: “Me he dado cuenta de que Paul realmente extraña estar en una banda. Su alegría al estar en ese contexto es genial” y Mick Jagger expresó: “No sabía que podía tocar al estilo punk, ese tipo de música sencilla que queríamos que tocara. Obviamente tiene mucha capacidad para cambiar de registro”.
Asimismo los viejos amigos del camino aparecen, Side Effects cuenta con la aportación de Steve Winwood al órgano Hammond y piano eléctrico, en un corte irónico sobre los excesos. El penúltimo track , Back in Your Life, inicia como una balada la cual hacia su parte final estalla en un solo de guitarra desgarrador y épico a cargo de Ronnie Wood. La obra culmina con Beautiful Delilah de Chuck Berry, un corte acústico en donde Chad Smith (Red Hot Chili Peppers) toca un colosal bombo que conjuntado con una guitarra rasposa de Richards le dan una atmósfera peculiar a la canción.
The Rolling Stones, con Foreign Tongues, nos demuestran que no se trata de un ejercicio de nostalgia ni del retiro de una vieja banda de rock; al contrario, es el trabajo de un grupo que todavía tiene muchas cosas que decir, que es consciente de su importancia en la historia de la música y que ha trascendido el paso del tiempo.












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