La presentación de Lenny Kravitz fue otro de los momentos estelares de la pasada edición del Festival Vive Latino 2026. El músico norteamericano realizó su concierto dentro del escenario principal del evento, denominado Amazon Music, que se colocó dentro del Estadio GNP de la Ciudad de México. Su show fue parte de la gira Blue Electric Light, la misma que continuará por los Estados Unidos. Lenny Kravitz es otro de los músicos que carga con un importante peso histórico dentro del rock, con una carrera llena de éxitos y algunos de estos fueron interpretados esa noche en el festival.
Lenny Kravitz tiene una trayectoria que inició hacia finales de los años ochenta cuando en 1989 publicó su primer larga duración, Let Love Rule. Pese a que el álbum no figuró en el top 40 de la lista de hits, la carrera de Kravitz fue escalando fama al lanzar su segunda obra, Mamma Said (1991). Posteriormente llegaron más producciones discográficas como Are You Gonna Go My Way (1993), 5 (1998), Baptism (2004) o It Is Time For a Love Revolution (2008) que fueron bien recibidos por el público y la crítica especializada. Kravitz decidió alejarse de los estilos grunge o el llamado alternativo, que dominaban la década de los noventa, el músico se inclinó más por géneros como el hard rock, el soul, el funk y el rhythm and blues con lo cual logró su propia identidad musical.

Para su presentación en el Festival Vive Latino 2026, dentro de su jornada sabatina el 14 de marzo, Lenny Kravitz conformó un repertorio que dio un recorrido por toda su historia musical. El sexagenario músico norteamericano entró al escenario 20 minutos antes de las 10 de la noche; Kravitz, ataviado con una chamarra roja, un playera abierta que dejó ver su torso y unos jeans ajustados, sabe que es todo un rock star, un virtuoso multiintrumentisa que se regodea con su talento y para darnos la primera muestra de ello inicia su concierto con Bring It On. Una canción de su álbum It Is Time For a Love Revolution, que se vuelve una plegaria que nos dice en su primera estrofa: “Voy a vivir mi fe. Voy a entonar mi canto. Voy a luchar mi batalla. Voy a alabar a mi Señor”. Con esto el artista nos une una comunión que es ovacionada.
Los pesados riffs de guitarra no se detienen cuando toca Dig In, que nos remonta al año 2001. Lenny Kravitz anuncia que la siguiente es una nueva canción de su obra del 2024, Blue Electric Light y se escucha la entrada de TK421, una pieza que hace referencia a un detalle de la película Star Wars (George Lucas, 1977). En otro momento del concierto, el artista nos traslada hacia el siglo pasado, al año de 1991, al interpretar Always On The Run del disco Mamma Said, en la cual originalmente la guitarra es ejecutada por Slash. De ese mismo álbum, más adelante en el recital, Kravitz asegura que ese tiempo es su favorito y nos deleita con el corte de bello estilo soul, It Ain´t Over ‘Til It´s Over.

La historia musical de Lenny Kravitz continua sobre el escenario que se ilumina con luces multicolores, incluso se llena de fuego con llamaradas que se expulsan desde los costados y del centro de la tarima, dentro de otra canción nueva llamada Paralyzed, todo un espectáculo visual que sorprende a propios y extraños. El tiempo avanza y toca dos canciones de su quinto álbum, 5 (1998), I Belong To You y Fly Away, las cuales también son de las favoritas de sus seguidores y muchos las cantan a todo pulmón dentro del estadio. Kravitz sabe que cuenta con un tiempo limitado para su presentación, por lo que aprovecha cada instante para mostrar su arte convertido en sonidos que nos hacen brincar, corear las canciones y nos llenan de esa alegría que genera el rock.
Llega un momento emotivo con Believe, una canción de 1993 con un estilo herencia de esas power ballads (con tintes de ese rock psicodelico sesentero) que son una influencia para Kravitz. El músico nos asombra al interpretar el sencillo The Chamber, de su obra Strut (2014), que es una muestra de un rhythm and blues que pone a mucho a bailar sobre la explanada y tribunas del inmueble. El artista ha elegido lo mejor de su material musical para este concierto, con canciones que se han vuelto himnos de una generación como los singles Again, el cover a Guess Who, American Woman y Are You Gonna Go My Way que nos anuncia el cierre del concierto, en el cual hemos disfrutado con los potentes riffs de guitarra de su inseparable colega, desde 1991, Craig Ross; la batería de Jas Keyser o los teclados de George Laks.

Lenny Kravitz se despide por un momento, lo que sirve como un breve encore, el cual causó confusión para muchos de los asistentes que comenzaron a buscar la salida. El músico regresa al escenario para tocar un tema más, Let Love Rule, la canción que da título a su primer álbum y que fue la semilla de toda su leyenda dentro de la música. Kravitz baja del escenario y se pasea junto al público, sabe que es toda una estrella del rock y que se ha ganado el respeto de un público que feliz estira sus manos para poder tocarlo. Lenny Kravitz nos hizo sentir que el rock sigue más vivo que nunca en estos días llenos de incertidumbre.













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