Era el año de 1980 y la banda inglesa Queen había alcanzado la cima del éxito y fama a nivel mundial con el álbum The Game y los singles Crazy Little Thing Called Love y Another One Bites The Dust que en México tuvieron bastante difusión y cobertura, tanto en las radios como en la televisión; recuerdo que entre octubre y noviembre de ese mismo año, en la estación Radio Éxitos, se anunció la noticia que Queen iba a hacerse cargo del soundtrack de la película Flash Gordon la cual sería producida por el renombrado Dino de Laurentis.
Recuerdo que en ese momento tuve una gran curiosidad de saber más sobre esa noticia, ya que no se sabía si Queen iba a componer nuevas canciones como si se tratase de un musical –idea un poco descabellada-, o si la película iba a contener los hits de Queen, o si la música iba a ser de corte instrumental como una banda sonora tradicional, pero igual la noticia entusiasmaba porque en ese año, Queen estaba, como comenté, en todo su apogeo artístico y comercial, por lo anterior se confiaba en que crearían algo que estuviese a la altura de su trayectoria y de la película que se centraría en el nombre de un superhéroe muy famoso en los comics que leían nuestros padres y abuelos en las décadas de los 40 y 50. La grabación de Queen, que pese a lo que opinan los puristas, es considerado el álbum oficial que lanzó Queen entre The Game y Hot Space; es un disco básicamente instrumental que contiene solamente un par de temas vocales a cargo del vocalista habitual Freddie Mercury, seguramente incluidos ahí para hacer notar la presencia de uno de los grandes grupos de la historia del rock
En cuanto a esta versión de Flash Gordon, la película emergió como un proyecto cinematográfico cuando se puso de moda la “space opera” a finales de los setenta, que se materializaba en una serie de filmes regulares o claramente malos que intentaban repetir o aprovecharse por lo menos, del éxito de Star Wars y de Star Trek. George Lucas incluso reconoció como influencias para su trilogía los capítulos de Flash Gordon que creó Alex Raymond y sus versiones en forma de serial que se proyectaban en los cines en los años treinta. Lucas intentó en primer lugar, pero no pudo hacerse con los derechos de Flash Gordon y se conformó con crear a Luke Skywalker, así que era de esperar que alguien terminara por sacar al viejo superhéroe a la palestra. Fue el productor Dino De Laurentis quien se llevó la papa caliente y llevó a cabo (o perpetró, según se mire) un intento por resaltar la nostalgia de la vieja guardia con su estilo forzadamente retro. No era mala la idea, pero hoy en día pocos consideran que se logró el efecto pretendido. Aunque hay algunos que la ven como una cinta de culto, he llegado a leer y aunque parezca una burla, que Flash Gordon es la “mejor mala película jamás filmada” en parte por la decisión de contar con un actor protagonista absolutamente desconocido y lamentable (Sam Jones); la cinta disponía de un plantel de actores secundarios de altísimo nivel y eso le permitió sobreponerse a diversas situaciones vergonzosas que ocurrieron a lo largo del metraje.
Para darle mayor impacto, De Laurentis pensó en la posibilidad que el soundtrack fuera encargado a una banda de rock. Era evidente que el grupo con mayor impacto mundial en esos momentos era Queen. De hecho, se considera que entre 1979 y 1980, las ventas de discos por semana batían récords a ambos lados del Atlántico y su creatividad a la hora de componer estaba alcanzando cotas altísimas. Quizá todo aquello influyo en la decisión de De Laurentis en no invertir en el aspecto técnico en la parte musical y contratar a la banda inglesa para esta misión. Queen aceptó el reto y compuso una banda sonora que terminó convirtiéndose en su noveno álbum de estudio. Su impactante tema inicial, compuesto por Brian May, fue el emblema de la película y ha perdurado en el tiempo como ejemplo de fusión entre épica y rock alternativo. Como resultado, las sesiones de grabación del álbum Flash Gordon se llevaron a cabo en paralelo con las grabaciones de The Game entre Octubre y Noviembre de 1980, aunque con una interrupción para que Queen pudiera cumplir con una agenda de conciertos
El álbum fue grabado en los estudios Anvil y esta fue otra innovación para merito de Queen, ya que era la primera vez que un grupo de rock grababa un soundtrack completo para un film, sin tomar en cuenta la obra de Pink Floyd con The Wall, pero este ultimo no se considera un soundtrack, porque la película fue más bien realizada para adaptar el álbum musical (modo inverso). El álbum Flash Gordon fue producido por Brian May y Mack añadiendo a Queen como productores ejecutivos. Los ingenieros de sonido fueron Mack y Alan Douglas y el concepto artístico para la portada fue de Freddie Mercury. El álbum fue lanzado en Reino Unido el 8 de Diciembre de 1980, en Japón el 25 de enero de 1981 y en Estados Unidos en Febrero de 1981, llegando al Nº 10 en Reino Unido y al Nº 23 en Estados Unidos, según Billboard. Además fue Nº 1 en Austria, Nº 2 en Alemania, Nº 12 en Japón, Nº 13 en Holanda, Nº 15 en Italia, Nº 25 en Noruega y Nº 29 en Suecia. El álbum contiene 18 temas, pero sólo dos de ellos son en realidad temas completos: Flash’s Theme y The Hero, ya que las otras “canciones” son temas instrumentales de menos de tres minutos de duración que fueron creados para acompañar la escenas de la película. En el álbum fueron incluidos incluso extractos de diálogos de la película. Es decir, a diferencia de la mayoría de los álbumes de bandas sonoras, el audio de los diálogos y de efectos de la película se utiliza de manera destacada en la mezcla final de los temas.
Queen utilizó bastantes sintetizadores; instrumento de cual siempre renegaron en sus anteriores álbumes. En esta ocasión los sintetizadores se utilizaron para efectos de sonido en las aventuras interplanetarias del film. Sin embargo, lo frustrante fue el fracaso en taquilla de la película y que el uso excesivo de sintetizadores causó repudió entre los fans de vieja guardia de Queen, la mayoría de los cuales ni siquiera consideran que Flash Gordon esté dentro de la discografía oficial de la banda. A pesar de todo, recuerdo el entusiasmo con que toda mi familia acudió al cine Apolo Satélite en la semana del estreno en México. Con toda mi afición por Queen jugando como catalizador, no pudo evitar que la película me resultara bastante pobre; sobre todo siendo un servidor fan consumado también de Star Trek; saga que ya había estrenado para ese entonces su primer largo metraje derivado de la serie original. Mis sentimientos eran encontrados, ya que la película fue un bodrio total y la única razón que valió la pena de haberla visto para mi pubertad de esos años, además de la música, fue al verla y descubrir la belleza sensual de la actriz italiana Ornella Muti, quien interpretaba a la princesa Aura, y de la que quedé prendido convirtiéndose en uno de mis amores platónicos.
Sin embargo, para Flash Gordon después de casi 45 años, a diferencia de la película, el álbum ha ido ganándose un lugar como una obra musical digna de plena admiración. Queen realmente consiguió inundar ese poco creíble planeta Mongo de una atmósfera retro y del espíritu del comic que funciona a las mil maravillas. La música de Queen para esta película está llena de colorido, de imaginación y creatividad, lo que no deja lugar a dudas sobre un hecho indiscutible: el grupo inglés se la pasó muy bien colaborando absolutamente todos en la composición, tomando en cuenta que no estaban habituados a crear música instrumental, y mucho menos música incidental. Flash Gordon debió ser para ellos una forma de explorar nuevos territorios musicales que sus fans hambrientos de himnos rockeros no tendrían por qué haber aceptado en cualquier otro de sus álbumes. Pero este álbum era algo alterno y todo estaba permitido.
El escucha puede encontrar en el álbum Flash Gordon temas realmente fabulosos; además del tema principal, está aquel Football Fight Theme que acompañaba la pelea de Flash contra los guardas de Ming en la corte y que es mi tema favorito del disco. También destacan Ming’s Theme, digno del villano de opereta de la película; Execution of Flash, exquisita sin necesidad de descripciones vacuas; The Wedding March (marcha nupcial) versión psicotrópica del tema de Lohengrin, de Richard Wagner, finalmente tenemos el tema The Hero que es una especie de epilogo musical para el álbum y la película apuntalando todos ellos un estupendo conjunto tan inclasificable y digno de figurar entre las bandas sonoras más originales y divertidas hasta ese momento.
Estoy seguro que, si has visto la película (aunque sea una sola vez), los acordes y coros de “Flaaaassshh (¡KKKSSSSSSS!) ¡Ahhhhhhhhhh..!” lo has repetido alguna vez; más que nada porque se te graba a de golpe en la memoria. Con todo, en mi humilde opinión, en un tema bueno para un film malo pero que no deja de tener cierto encanto. El vídeo oficial de la canción muestra a la banda en una especie de estudio a oscuras mientras cantan y, de fondo, en una pantalla, se proyectan imágenes de la película.
Recuerdo también que en 1981, Televisa utilizaba como fondo musical el tema Football Fight en sus transmisiones de los partidos de la NFL, y en ese momento me pasaba desapercibido que era de la autoría de Queen y del soundtrack de Flash Gordon porque aún no había escuchado completo todo el álbum y aún no veía la película. El LP lo conseguí finalmente en un remate a finales de los años 80 en una tienda Discolandia en un anaquel donde había LPs con un agujero en la esquina de la portada. Para los no enterados, estos LP´s son copias que le fueron regresados a la compañía discográfica por malas ventas; la compañía los marca con ese agujero y los manda a remate en otras tiendas o para cortesía a las estaciones de radio. Llegando a casa lo escuché con mis audífonos en el modular estéreo familiar Gradiente y me sorprendió el modo como los sonidos de los sintetizadores, guitarras y los diálogos de la misma película iban “bailando” de un canal a otro. No se trataba de un álbum que pudiera considerarse como un álbum típico de Queen. Pero me parecía sumamente coherente la estructuración de los temas dentro de la banda sonora. Y en una nota de la revista Conecte, esta calificó este álbum con un término que en mi opinión me pareció preciso y perfecto: “… Un paréntesis creativo entre el álbum “The Game” y el que vendría “Hot Space”…”.
Y aquí va un detalle que ojalá no tuviera que escribir y que tal vez no repararon en un dato que mencioné en párrafos anteriores; el álbum fue lanzado el ocho de diciembre de 1980 en Inglaterra, uno de los día más tristes de la historia de la música. Si la fecha no te dice nada te lo aclaro; fue el día en John Lennon terminó su vida terrenal por medio de la violencia. Por último, es bueno señalar que el lanzamiento del álbum Flash Gordon generó la postergación de la recopilación Greatest Hits de Queen por doce meses, ya que originalmente y ante el apogeo comercial de The Game, la banda planeaba editar su tan esperada primera recopilación de grandes éxitos en Navidad de 1980, pero al cruzarse en su camino esta aventura musical de la creación del soundtrack del film y para no sobreexponerse, prefirieron encarpetar esta idea y recién la concretarían al año siguiente.
El sencillo del álbum, Flash Theme, obtuvo muy buenos resultados en las listas británicas, alcanzando el puesto 42 en el Billboard Hot 100 y ocupando el top 10 en la mayoría de las listas europeas, alcanzando en particular el número uno en Austria. El tema acabo siendo incluido en la recopilación del año 1981 Greatest Hits. Al paso de las décadas, el mismo film se ha ido posicionando como de “culto”, algo parecido al fenómeno que sucedió con Magical Mystery Tour de The Beatles”. Tanto es así, que en el film “Ted”, del año 2012, hay múltiples referencias al film y al álbum”, incluso hay un cameo súper divertido donde se escucha la música de Queen y aparece el mismo Sam Jones, protagonista del film, interpretando nuevamente a Flash 30 años después.
Flash Gordon es una película para comer palomitas de maíz solamente y con un álbum que tal vez no gustará a la primera escucha, pero que puedes encontrar extractos interesantes representantes típicos de la música rock y pop de finales de los años 70. Han pasado ya casi 45 años del lanzamiento de este álbum como complemento de la película y en mi opinión, sigue siendo un momento real y auténtico paréntesis creativo en la discografía musical de Queen. Y al margen de lo decepcionante que pudo haber sido el film, ello no resta mérito alguno a ser considerado un buen álbum algo incomprendido por sus fans.
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